Ir al contenido principal

Tal vez en un futuro muy muy lejano.

–¿Quieres que me desnude?
Se llevó las manos a la hebilla del cinturón de manera sugerente mientras su mirada atravesaba el aire como un cuchillo afilado, clavándose directamente en mi corazón. Desvié la vista hacia el suelo, nerviosa, y comprobé por el rabillo del ojo como una media sonrisa afloraba en su rostro, satisfecho consigo mismo: había conseguido hacerme sonrojar.
–No, no hace falta –me tembló la voz a pesar de que me esforcé para que sonara lo más firme posible.
–¿Qué quieres que haga? –su tono seductor inundó mis oídos, turbándome momentáneamente.
–Siéntate en el sofá.
Me obedeció en silencio, sin borrar esa enigmática sonrisa de sus facciones varoniles. Le contemplé durante unos instantes, analizando la escena en su totalidad y me sentí paradójicamente observada. Me acerqué a la ventana y descorrí las cortinas para que entrara la luz e iluminara mejor el comedor. Después volví a situarme enfrente de él.
–Túmbate. No, recuéstate.
Sonreí para mis adentros, consciente de que estaba haciendo todo lo que le decía sin rechistar.
–Pon una pierna flexionada sobre el sofá y el brazo derecho sobre el respaldo. Apoya tu espalda sobre el brazo de éste. Mírame.
Examiné la escena nuevamente: la luz natural iluminaba parte de su rostro, dejando el resto ensombrecido por diversos matices de color grisáceo. Las arrugas y pliegues de su ropa jugaban a favor y la posición del cuerpo era la correcta, pero faltaba algo. Fruncí el ceño y me mordí el labio inferior, estrujándome los sesos en busca de ese algo que estropeaba ligeramente la escena. Finalmente di con ello, y no pude evitar que mis nervios se descontrolasen con tan sólo imaginármelo.
–Desabróchate la camisa, por favor –volvió a temblarme la voz.
Me percaté de que había sido la única petición que le había hecho: todo lo demás habían sido órdenes. Rió con suavidad, consciente de que la batalla la tenía ganada. Empezó a desabrocharse los botones uno a uno, sin prisas, alargando el momento todo lo posible, adrede, conocedor de mis puntos débiles y atacándolos de manera sutil. Me sentí como una pervertida acechando a su víctima y a la vez terriblemente indefensa, sin poder apartar la mirada de los pectorales que aparecían por el hueco al descubierto que dejaba la prenda, así que decidí esconderme detrás del enorme lienzo que descansaba sobre el caballete.
Tenía varios apuntes hechos en folios, bocetos de cómo quería que fuese el cuadro, pero mi imaginación no se había aproximado lo más mínimo al modelo natural.
–¿Así estoy bien? –me preguntó, con cierto aire socarrón.
Asomé la cabeza por uno de los laterales del lienzo, –tan grande como una ventana amplia–, y le observé durante un par de segundos: la tela de la camisa blanca descendía por los costados del tronco, dejando al descubierto vientre y pecho. No estaba muy musculoso, pero sí lo suficiente como para cortarme la respiración de cuajo.
–Esto... sí –tartamudeé.
Volví a parapetarme en mi escondite y me abaniqué con la mano instintivamente. Inspiré profundamente, decidida a empezar con el dibujo. Tracé un primer esquema con un lápiz, sin apretar, asomándome continuamente para basarme en el modelo real, que permanecía quieto como una estatua de mármol. Me llevó un buen rato hacerlo debido al tamaño desmesurado del lienzo, pero una vez lo terminé empecé con las formas y posteriormente con los detalles. Estuvimos más de dos horas para hacer únicamente el dibujo, ya que pretendía que el cuadro se ajustase lo máximo posible a la realidad.
–Vamos a descansar un poco –sugerí.
Dejé los lápices en el estuche y caminé hacia la cocina, dispuesta a beber un poco de agua. Incliné la jarra, vertiendo el líquido sobre un vaso de cristal.
–Aún te pongo nerviosa –su voz me sobresaltó de tal forma que derramé un poco agua sobre la encimera.
Suspiré. No había sido una pregunta.
–No te imaginas hasta qué punto.
Me di media vuelta y me lo encontré apoyado en el banco de la cocina, todavía con la camisa desabrochada y la sonrisa burlona enmarcada por el bigote y la perilla. Mi corazón se descontroló como el primer día, y no pude evitar pensar en que era un hombre terriblemente irresistible.
–Pues no debería –caminó hacia mí con lentitud, como una pantera sobre el lecho del bosque–. Me has visto desnudo muchas veces, Sun.
No supe qué decir. No me llegaba la sangre al cerebro, se había concentrado toda en mis mejillas y no podía pensar con claridad.
–Ya, pe-pero yo...
¿Qué quería decirle? ¡Ni siquiera era capaz de organizar las palabras para que tuvieran sentido dentro de mi cabeza!
Se retiró varios mechones de pelo rojizo que caían sobre su frente con la palma de la mano y se acercó más a mí, de modo que acabó acorralándome contra el fregadero. Se me escapó una risita nerviosa, consciente de que era capaz de oler su embriagador perfume debido a lo cerca que estábamos el uno del otro.
–No te preocupes –susurró, levantándome el mentón con la yema de los dedos en un gesto extremadamente delicado–, acabarás acostumbrándote.
Me obligó a mirarle a los ojos y me vi reflejada en sus pupilas, coronadas por un iris glauco. Fue una de las pocas veces que me atreví a hacerlo y su belleza fue tal que me mareó. Se inclinó sobre mí y depositó un suave beso sobre mis labios mientras me apretaba contra su pecho de manera protectora.
–Te quiero –murmuré cuando me dejó libre, sintiéndome sobre una nube de algodón.
–Lo sé –sonrió–. Yo a ti más.

Comentarios

  1. Ooooh!!!! Madre mía!!! Madre mía!!!! Te juro que cuando han empezado con lo de la luz y el dibujo he pensado "Sun?" XDDD Dioooos, es precioso además de una gran sorpresa. Oooh!!! Sigo todavía sin creerme que hayas hecho un pequeño flash de lo que está por venir.... AAAAAH!!! Sunny eres genial!! Dentro deesa cabecita seguro que hay oro XDD Un besazo enorme, me ha encantado ( y el encantado va con letras grandes de neónes) y me alegra mucho que nos hayas regalado este pequeño adelante ;P Además... me hasalegrado la mañana Muhajaja!!! Muuuacks

    ResponderEliminar
  2. Wow-wow-wow!! En dos palabras: me encanta. Esa Sunny ahí, pintando ao pelirrojo... ¡Jo! ¡Yo quiero que pase eso en la historia! Me ha encantado la forma en que te has guardado la identidad de los personajes y no la has desvelado hasta el final, ha quedado muy bien. Increíble relato, ¡un beso!

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola, chicas!
    En primer lugar muchísimas gracias por vuestras palabras y por tener paciencia y leerme siempre que pongo algo nuevo. :')
    En segundo lugar, he de decir que este relato no tiene porqué aparecer en la historia, puesto que es algo muy hipotético y muy "especial". Si lo he escrito ha sido porque casi no tengo tiempo para continuar con "Sun Burdock" y ya que estoy tardando tanto en subir algo de esa historia, quería "contentaros" con algo que os pudiera gustar y me apetecía mucho que Max y Sun pudieran estar juntos en un futuro. No sé, verles "felices" me alegra el día, porque son muy especiales para mí y por eso quería compartirlo con vosotras. :)
    Pero repito que esto NO tiene porqué suceder en la historia real. Puede que pase o pude que no y en el caso de que algo semejante sucediese, eso se vería dentro de muchísisisisisimo tiempo.
    ¡Un beso! (L)

    ResponderEliminar
  4. XDDD Pero que malvada eres Sunny U.U Aun así a mi me gusta pensar que esto es posible que suceda, como en "El pacto de los lobos" yo quiero que de verdad ella se quede con él XDd Aunque no ocurra al final pero a mi me gusta pensar que sí, así que voy a pensarlo XDDD Me parece una gran idea que escribas un pelín sobre Sunny porque todos tenemos ganas de seguir con esa historia (eres una camella y nos das historias a las que nos enganchamos con facilidad T.T No hay derecho XD).

    ResponderEliminar
  5. Jajajaja, estoy con Esther. Yo también quiero que se queden juntos, aunque comprendo que eso es difícil, dada la diferencia de edad, y que él es un profesor, etc. Pero aún así me ha encantado el relato y la forma en que lo has escrito, porque ya sabes que me encantan estos personajes :)

    ResponderEliminar
  6. ¡¡Mala persona!! ¡¿Cómo que esto puede o no pasar?! Nos dejas con la intriga Edurne... no es justo -.- ''
    ¡Te juro que cuando he visto el nombre ''Sun'' he hido a inicio y al blog de Sun por si lo habías colgado! Jajajajaja, después lo que terminado y he leído los comentarios y lo he comprendido todo xD
    ¡Dios!¡QUÉ PASE!¡QUÉ PASE!
    Me ha recontraencantado u.u De verdad.
    ¡Un gran besazo!
    PD: Echo de menos nuestros tardes de domingo lujuriosas... 'z'

    ResponderEliminar
  7. ¡KATHE! Me alegra muchísimo verte por aquí y saber que aunque estás desconectada del tuenti por motivos personales sigues leyéndome. :') Muchas gracias, de verad. Gracias por sacar tiempo para mí. :')
    Jajajajaja, vaya, parece que este "relato sorpresa" ha causado sensación. XD La verdad es que a mí también me gustaría que en la historia real pasase eso, pero lo veo complicado, para qué nos vamos a engañar. x) Pero bueno, la esperanza es lo último que se piede. ;)
    P.D: Yo también echo de menos esas tardes, jajajaja. (L)

    ResponderEliminar
  8. ¡HOMBRE! ¡¿Qué pensabas que te ibas a librar de mi tan fácilmente?! ¡Pues no señorita, tendrás Kathe para LARGOOOO...! Así que... lo siento por ti pequeña xD
    Nunca dejo de leer tu blog, y la verdad me he dado cuenta de que se ha convertido en una necesidad ya que de ti, como escritora (y persona claro está) aprendo mucho ;) Y siempre tendré tiempo de leer todo aquello que me permitas, este o no ''fuera'' de cobertura =)
    Respecto a lo del relato: La verdad es que te entiendo... Es fácil creer y desear que acaben juntos pero siendo realistas cómo tú dices, es muy poco probable... no obstante, existen los milagros ¿no es cierto? Jajajaja.
    PD: (LLL)

    ResponderEliminar
  9. No sabía que había más "kates" xDDD
    Bueno al tema, que me acabo de quedar en modo sorprendida con este relato, pero tú como no avisas de estos detallazos?? XD
    Menos mal que cuando me dejáis un coment hago efecto boomerang y así llegué aquí hoy ^^
    A veces cuando veo un pelirrojo suelo acordarme de la historia de Sun... Cosas del subconsciente supongo ;p

    ResponderEliminar
  10. Vamos a ver, estaba claro que iba a ser Sun, tímida, ruborizada con facilidad, no mira directamente a los ojos etc... vamos, que es inconfundible, pero yo quiero saber o mejor que me digas que el pelirrojo buenorro, era MAX. Por dios, dime que estoy en lo cierto T.T por que sino, tengo que volvérmelo a leer xD
    Besazos, Sun.

    ResponderEliminar
  11. -Kathe: muchas gracias por tus palabras, de verdad. Me alegra saber que no me voy a poder librar de ti. ^^ Además, que sepas que yo también he aprendido de ti, ;) puesto que la enseñanza siempre suele ser recíproca. Me alegro mucho de haberte conocido y lo único que lamento es que no vivamos en la misma ciudad para poder estar más cerca la una de la otra.
    Con respecto a lo que me has dicho de que los milagros existen... es cierto, y quién sabe... tal vez una estrella fugaz atreviese el cielo y nuestros protagonistas puedan pedir un deseo. ;)
    -Kate: he avisado del relato en un evento del tuenti, jajaja, aunque supongo que no lo has visto. XD Me alegra mucho que cuando veis pelirrojos os acordéis de Max. :) No eres la primera que me lo dice, jajaja, ¡incluso me han llegado a decir que han soñado con él! ¡Que curioso!
    -Serela: Sí, el pelirrojo buenorro es Max, obviamente, jajaja. Sun no podría estar viviendo con otro hombre que no fuera él... o sí, quién sabe... Pero vamos, que en este relato era Max, indudablemente. :)

    Chicas, en serio, muchísisisisimas gracias a todas; no pensaba que este relato pudiese tener tantas lectoras interesadas y gracias a vosotras me dan ganas de darle un buen empujón a mi historia para poder terminarla algún día. :)
    ¡Un beso! <3

    ResponderEliminar
  12. OH!!! *_______________* Se que no sigo la historia de Sun y no se por qué porque después de leer esto me odio a mi misma por no hacerlo ! x) Jopé, aunque no me haya leído los anteriores este final es la caña !! Me ha encantado, es magnífico ! Tengo que leerme los otros capitulos, iré a mi ritmo pero me los leeré ! :D

    Momobesos de peluche !

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Carta a unos profesores muy poco profesionales, (suceso real).

Hola, lectores. Hoy no os traigo ningún relato (lo siento), sino una carta que tuve que escribirles hace unos días a los cinco miembros del tribunal que me evaluaron el proyecto final de mi Ciclo Formativo el día 31 de mayo del 2017. He decidido hacerlo público a modo de denuncia por el trato tan humillante que recibí por parte de dos docentes de dicho tribunal, pues me enviaron correos del todo inapropiados que adjuntaré en esta entrada. He de aclarar que les he cambiado los nombres para preservar sus identidades, por lo que todo son seudónimos. Espero que esta carta sirva para concienciar tanto a alumnos como a profesores (si es que hay algún docente que me lee). En fin, aquí la tenéis:

A la atención de los miembros del tribunal: Siento haber tardado tanto en daros una explicación formal del comportamiento que tuve el día 31 al conocer mi nota, pero creo que lo mejor era dejar pasar un tiempo dada la situación que mis malos modales crearon. Mi respuesta va a ser muy larga, aun así me gu…

Crítica de «La Bella y la Bestia», 2017.

Esta entrada no estaba prevista, de hecho, decidí hacerla nada más salir del cine, el día 18 de marzo. Imaginaos si mi crítica era destructiva que decidí esperarme a ver la película en versión original subtitulada (la vi doblada, sí. Un grave error, pero fui acompañada y no pude elegir) para no publicar nada en caliente de lo que más tarde pudiera arrepentirme. Hice bien. Os advierto que, ahora que la he visto doblada y en v.o.s., la crítica va a contener mi más sincera opinión y que por lo tanto, hay spoilers de la película. Si no la habéis visto todavía y no queréis que os chafe nada, será mejor que no sigáis leyendo. Quien avisa no es traidor. (Que se lo digan a Petyr Baelish). Empecemos por el principio: La Bella y la Bestia —la película de animación de 1991— significa mucho para mí. Muchísimo. No es una película Disney de animación como las demás, sino que consiguió apartarse de sus predecesoras y marcar el inicio de un nuevo camino. Además, hay otros motivos personales que la convie…

El caos de las emociones.

Una gota de sangre emerge de mi piel cuando presiono el bisturí contra mi muslo derecho, sin apenas hacer uso de la fuerza. La gota brilla como un rubí. El corte escuece, pero no me importa. Aprieto un poco más y la cuchilla se hunde en mi carne unos milímetros. Trago saliva, inspiro hondo y arrastro el bisturí de golpe, en un rápido movimiento que me produce un corte largo, limpio. La gota de sangre se convierte en una línea carmesí, de un color mucho más vivo que mi tez cerúlea. El contraste casi parece hermoso. Exhalo el aire de los pulmones. Mi corazón late al ritmo de un tambor de guerra y, sin embargo, reina la paz. La única guerra que se produce es la de mi raciocinio contra mis emociones. El «no lo hagas» frente al descontrol que crea la necesidad. Repito el proceso una y otra vez, de forma automática. Aprieto los dientes cuando veo mi muslo convertido en las cuerdas tensas de un arpa. La sangre forma una cadena de rubíes sobre los trazos, la piel de alrededor está irritada. Mi …