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Una horrible pesadilla.

Llegué a un claro del bosque después de llevar un buen rato caminado. No iba sola; seis chicas me acompañaban, cada una más guapa que la anterior. Algo se movió detrás de un arbusto, haciendo zarandear sus hojas de manera ruidosa. Nos quedamos paralizadas, esperando, con el corazón en un puño. Un par de hombres salieron de su escondite, armados con pistolas y con una sonrisa sádica que helaba la sangre.
Eran ellos. Otra vez. El cabecilla y su cómplice. Ambos deformes.
Me entró pánico y eché a correr como una exhalación, terriblemente asustada. Las chicas me imitaron, conscientes del peligro y ellos hicieron lo mismo. Nos perseguían. Eran rápidos, pero, afortunadamente, yo lo era más. No tardé en escuchar varios disparos, coreados por gritos agudos. Nos estaban cazando una a una. Me giré durante una fracción de segundo y comprobé que sólo quedaban tres chicas corriendo detrás de mí. Intenté que permaneciérmamos juntas, pero acabaron por separarse y perderse entre los árboles, dejándome a mi suerte con ese par de psicópatas.
Los disparos cesaron. Me querían viva.
Empecé a notar el agotamiento producido por la persecución, por lo que inevitablemente aminoré la marcha. Ellos ganaron terreno y me rodearon. Cada uno se puso en un lado, dejándome en el medio de los dos. Fue entonces cuando me percaté de que llevaban mazos, con el mango amarillo.
Seguíamos corriendo.
S sonrió burlón y me asestó un golpe en los pies que conseguí esquivar dando un salto. Su cómplice le imitó varias veces, sin éxito alguno.
Me cansé de ser la presa, por lo que cuando P intentó una nueva estocada, le sujeté el mazo por el mango y se lo arrebaté de entre las manos. Mi movimiento le sorprendió, así que aproveché la oportunidad para golpearle en la cabeza con todas mis fuerzas. Un ruido sordo resonó en el bosque. P cayó al suelo, con el cráneo hundido y el rostro cubierto de sangre. Empezó a gritar, presa del dolor.
Me sentí satisfecha e intenté arremeter contra S, que había permanecido al margen durante mi acometida. Para mi sorpresa me paró el golpe tal y como había hecho yo anteriormente. No solté el mazo, por lo que forcejeamos durante varios segundos, intentando que el contrario soltase el arma. Tropecé con una raíz y caí al suelo de espaldas. Me di la vuelta rápidamente y empecé a reptar como un gusano. Intenté ponerme en pie, pero S me sujetó por un tobillo y tiró de mí, arrastrándome por el lecho del bosque como si fuera un peso pluma, sin ninguna dificultad. Antes de que pudiera liberarme, me levantó en brazos y me llevó a cuestas sobre su hombro hasta una roca enorme, donde me depositó de manera brusca. Su amigo le estaba esperando allí, sin ninguna herida en el cráneo, pero con el rostro tan deforme como al principio.
Rieron con malicia, mirándome atentamente mientras P encendía una pequeña hoguera. Empezaron a hablar y dejaron de prestarme atención, por lo que decidí hacerme la muerta. Me tumbé boca arriba y cerré los ojos. P me señaló, soltando un gruñido.
–Vaya, ¿ha muerto? –S se levantó y caminó hacia mí, desconcertado. Se acuclilló en el suelo y me incorporó cuidadosamente para examinarme. Me sujetó el rostro entre las manos, casi con dulzura y pude ver entre mis pestañas como esbozaba una sonrisa torcida.– ¿Qué tal si le parto el cuello para comprobarlo?
Antes de que pudiera evitarlo me giró la cabeza rápidamente, provocando que mis vértebras crujiesen de golpe, resentidas por la fractura. S me dejó tumbada sobre la roca con los ojos cerrados, para luego regresar al lado de su cómplice. Escuché sus risas.
Comprobé con horror que no me había matado, que por desgracia seguía viva. Tragué saliva, consciente de que estaban jugando conmigo, como si fuera una muñeca.
Tenía que escapar de allí, fuera como fuese y costara lo que costase, así que me incorporé con un rápido movimiento y eché a correr nuevamente, atravesando los árboles e intentando perderme entre la maleza.
S gritó detrás de mí, enfadado, mientras le ordenaba a su amigo que permaneciera quieto en el sitio, al lado de la hoguera. Me giré repentinamente para averiguar cuánta ventaja le llevaba. Estuve a punto de desfallecer cuando vi que apenas nos separaban un par de metros. Esta vez era demasiado rápido y me alcanzó en menos de lo que dura un parpadeo. Me sujetó por la muñeca y tiró de mí para que me detuviera.
Aparecimos en el recibidor de una casa sin apenas iluminación, prácticamente a oscuras. Miré a mi alrededor, desconcertada, buscando una vía de escape, pero S me tenía fuertemente sujeta. Traté de zafarme, pero sus manos ascendieron hasta mis hombros, apresándolos inmediatamente.
–Eres mía, ¿me oyes?– me zarandeó un par de veces, para luego rodearme la cintura y apretarme contra él de manera posesiva, casi desesperada–. Mía.
Se volvió todo negro, pero antes de que la oscuridad se apoderase completamente del recibidor, vi como sus labios se curvaban formando una sonrisa sádica que me heló la sangre y paralizó el corazón.



El dibujo lo he hecho yo, por lo tanto me pertenece.

Comentarios

  1. Me esperaba un relato... distinto xD
    Desde luego el título es muy conciso, pero aún así tiendo siempre a imaginar un texto aparte, no sé por qué...
    De todas formas me ha gustado mucho (: Ha conseguido ponerme los pelos de punta y cuando he llegado al dibujo me he asustado de verdad, en serio xD
    Espero que puedas publicar pronto.
    Un beso! ^^

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  2. Da miedito y asquito el dibujo XDDD. En cuanto al relato, a pesar de que como has dicho en el evento no hay demasiadas florituras, a mí me ha parcido genial. De hecho, al ser sobre una pesadilla, no quedaría muy lógico hacerlo "estilísticamente hermoso", sino más bien ceñirse a los hechos, de una forma objetiva y directa como lo has hecho. Las pesadillas en las que alguien te persigue, y más alguien con esa inta, son horribles. Aunque tu forma de describirlo me ha gustado. También me ha gustado leer un relato tuyo diferente a "Sun Burdock". ¡Un besito!

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  3. Ha sido distinto... No distinto como los relatos de Jack sino distinto de un modomás oscuro. Jack era una mezcla sombría de tragedia y brusquedad pero esto es... Bueno no sé como definirlo XDd Es bestial!! No me quiero ni imaginar para qué querían tenerte y por qué han matado a las otras chicas... Tienes uno sueños bastante extraños, yo también tengo a mis propias bestian de pesadillas pero nada como esto XDD supongo que cada persona es un mundo con sus bestias dentro. Ha estado muy bien aunque pone los pelos de punta XDd un besote!!

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  4. Que siniestro... pero mola, XD!!
    Si tienes este tipo de sueños tienes que pensar que es un sueño, una vez te des cuenta serás inmortal y lo controlarás todo. XD!! El problema es como darse cuenta de que lo es...

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  5. Siniestro es sin duda la palabra... Y yo leyéndomelo antes de dormir... No quiero soñar, noquieronoquieronoquiero o.O
    Se te echa de menos por mi blog y se echa de menos a Sunny, un relato de esa historia me ayudaría a dormir mejor jaja.

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