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Sólo tienes que acostumbrarte.

[...]
–¿Es así como ves tu vida? –pregunté, metiendo el dedo en la yaga.– ¿Como una mierda?
Mi reacción la dejó perpleja, sin palabras. Tampoco me hacía falta una respuesta, puesto que sabía de sobra que veía las cosas desde el pesimismo más radical. Suspiré, anotándome mentalmente que tendría que hacerle cambiar la forma de pensar sobre sí misma, cosa que iba a costarme un soberano esfuerzo y mucho trabajo duro.
Deposité el dibujo sobre la mesa y entrelacé los dedos, observándola detenidamente.
–Tu vida no está tan mal, Sun.
No me miraba, y había perdido el brillo de humor que tenía anteriormente. Se limitó a soltar un pequeño bufido cargado de sarcasmo.
–¿No me crees? –me incliné un poco sobre la mesa.– Apuesto a que tus amigos te quieren más de lo que imaginas. Sobre todo Héctor.
Alzó rápidamente la vista para observarme desconcertada, con el ceño fruncido, sin saber a qué venía lo último que le había dicho. Comprobé que mis palabras surtieron el efecto deseado. La escruté durante unos segundos y deduje que no había comprendido lo que le había insinuado. Era tan inocente y tenía tan poca autoestima que ni siquiera se planteaba poder interesarle a alguien. Me sentí terriblemente frustrado por un momento, incapaz de poder abrirle los ojos.
–Además, –proseguí, después de comprender que no iba a añadir nada.– Fernando también te quiere muchísimo.
Sonrió con timidez, consciente de que tenía razón. Su gesto consiguió provocarme ternura a pesar de haber sido prácticamente imperceptible. En cierto modo me sentí satisfecho, puesto que había logrado reducir la tensión que se palpaba en la atmósfera y sustituirla por un ambiente bastante más agradable.
–Aunque no lo creas, hay gente que te aprecia. --hablé con calma, procurando que mis palabras le calasen hondo.– El problema lo tienes tú, Sun, porque has pasado tanto tiempo sola que no sabes cómo actuar frente a las personas que te tienen cariño. ¿Tanto te cuesta abrazar a Yanko?
A pesar de que mi pregunta le pilló por sorpresa procuró contestar con la mayor naturalidad posible.
–No me gusta que me toquen. –dijo sin más.
La miré fijamente, analizando cada mínimo gesto que hacía. Al final, no pude hacer otra cosa que sonreír con tristeza.
–Mentira. –alargué el brazo y atrapé su mano con la mía, pillándola desprevenida. Se deshizo del contacto rápidamente, como si hubiera recibido una descarga eléctrica.– Lo que pasa es que no estás acostumbrada a recibir muestras de afecto, por eso te incomoda tanto.
Sus mejillas enrojecieron motivadas por mis palabras. Además, estaba claro que la reacción que había tenido al cogerle la mano había sido una prueba verídica de que llevaba razón.
–¿Y qué quieres que haga? –me espetó.– Yo no puedo hacer nada al respecto.
Fruncí el ceño. No me gustaba nada su actitud.
–Sí. Sí, puedes. –contesté, ceñudo.– Sólo tienes que acostumbrarte.
Volví a estirar el brazo y repetí el procedimiento anterior: deposité mi mano encima de la suya, apretándola con firmeza. De nuevo, Sun intentó zafarse del contacto, pero esta vez se lo impedí sujetándola con más fuerza. Casi al instante el color grana de sus mejillas se hizo más intenso, dejándome claro que aquella situación le resultaba muy embarazosa.
–Suéltame. –exigió, intentando liberarse inútilmente.
–No. –negué con rotundidad.– Primero relájate y asume que te estoy cogiendo la mano.
Tragó saliva, visiblemente nerviosa. Su mirada se dirigía de un lado a otro de la habitación aleatoriamente, evitando detenerse en nuestras manos o en mí. Finalmente la clavó en el escritorio que se interponía entre nosotros, para después soltar un largo suspiro.
–Suéltame ya, por favor.
Se había relajado un poco, pero no era suficiente.
–Aún no.
Vi como sus nervios volvían a aflorar de nuevo. Comprendí entonces que mi gesto lo veía más propio de dos amantes que de dos amigos, así que para no incomodarla más decidí ceder un poco. Dirigí mis dedos hasta su delicada muñeca, atrapándola con cuidado. Alcé su mano y la examiné en el aire detenidamente. A pesar de tener un tamaño pequeño, sus dedos eran finos, alargados y proporcionados. Tenía las uñas recortadas, y la piel que cubría sus huesos y articulaciones era tan pálida como la de su rostro. Le di la vuelta y admiré la otra parte, de un color ligeramente rosado. Sonreí involuntariamente y, sin apenas ser consciente de lo que hacía, empecé a trazar surcos sobre su palma con el dedo índice de la otra mano. Recorrí todos los caminos habidos y por haber, absorto en mis pensamientos. Estaba tan sumido en mis cavilaciones que pronuncié unas palabras que no deberían haber salido de mi boca:
–No te estoy haciendo daño, por lo que es imposible que no te guste.
Fue mi propia voz la que me devolvió a la realidad. Observé a Sun, que me miraba conteniendo el aliento y completamente colorada. Me puse serio. Había intentado que no viera mi gesto como algo típico de dos enamorados y me había salido todo lo contrario. Apuesto a que me había malinterpretado, aunque conociéndola era más que probable que mis actos se vieran ocultos tras su incredulidad e inocencia, librándome así de tener que darle explicaciones.
Deposité su mano sobre la mesa y finalmente deshice el abrazo de mis dedos alrededor de su muñeca. Comprobé que había dejado de mirarme. Seguramente buscaba algo racional que explicase mi extraño comportamiento. Antes de que el silencio que se había creado favoreciese el discurrir de sus pensamientos, solté una bomba que la pilló desprevenida, sacándola de su ensoñación:
–Paula ha sido expulsada del instituto.

Comentarios

  1. Wowowowowowowow. Como ya te dicho en más de una ocasión, se echaba de menos tu historia. Los pelirrojos deberían ser una constante en nuestra vida y, puesto que Leo se ha vuelto un yonki desconsiderado, sólo nos queda Max para endulzarnos el día.

    En cuanto al fragmento, supongo que sí es un fragmento tomado de la historia, aunque no tengo claro si viene antes o después del último que subiste (cuando ella de da cuenta de que está enamorada de él). Bien, lo de Héctor, si la chica no se ha dado cuenta en todo ese tiempo de lo que Mr. Heavy Blond Viking siente por ella es que esmás inocente de lo que pensaba. También está el hecho de que su autoestima es baja pero... ¡Hombre! Que está claro que Héctor quiere tema del bueno con ella... Jajajaja. En cuanto a la caricia de la muñeca y lo de "no te estoy haciendo daño por lo que te tiene que gustar", ejem, ejem, puede que sea porque soy una viciosilla pero eso ha sonado muy sexual XDD. Y el broche de oro: Paula ha sido expulsada del instituto. Algo muy gordo ha tenido que pasar para que la echen, aunque me alegro. ¡Ya era hora, coñe! Fuck that bitch!

    En fin, que el relato me ha sabido a poco y todo, jajaja. I need more!! ¡Un besito y sube pronto otro retazo de la historia, please! :)

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  2. Sí, es un fragmento de la historia y va detrás del último que subí, (el de la pesadilla que tiene Sun, donde descubre, efectivamente, que está enamorada de Max). Todos los relatos que aparezcan en la historia que suba próximamente irán por órden. No los mezclaré.
    Los que puede que aparezcan intercalados (y de hecho, así ha sucedido) son los que no se sabe si ocurrirán o no en la novela.

    Sí, Sun no se ha dado cuenta de nada. De todas formas aunque Héctor es impulsivo está disimulando bastante, por lo que ella (aunque ve cosas raras) no se da cuenta.

    Y sí, la parte en la que Max le empieza a acariciar la mano y le dice eso absorto en sus pensamiento, pues sí, es un poco... "extraña", jajajajaj. xD
    De todas formas, ¿no queríais que empezasen a ocurrir este tipo de cosas entre ellos? ¡Pues ahí las tenéis! xD

    Sí, Paula ha sido expulsada del instituto. ¡Por fin! Pero ojo, que sus otros tres amigos aún siguen en la clase de Sun. ;)

    Muchas gracias por comentar, Athenea.
    Un beso.

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  3. Yo también echaba de menos a Sun y Max. El relato me ha gustado bastante, pero la actitud de Max aún me desconcierta; no sé si solo quiere hacer que Sun se sienta mejor o si quiere algo más con ella... aunque supongo que esa es la duda de todos. XD
    Y por fin Paula está expulsada, que ya era hora. Se lo tiene bien merecido.

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  4. Tengo algo de tiempo para pasarme pro aquí. Tengo abandonado muchos blogs, pero casi no tengo tiempo con mi libro a punto de publicarse y los preparativos de la promoción. Avísame de más, en cuanto lo subas. El relato está genial y perfecto. Plasma y describes muy bien todo. Un besito

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  5. La entiendo con eso de los abrazos... realmente cuesta acostumbrarse, XD!!!
    Hacia tiempo que esperaba otro trocito de la historia. Valió la pena la espera. jajaja!!

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  6. Mis plegarias han sido escuchadas *O* ¡Por fin!¡Otro relato de Edurne! Los añoraba, de verdad.

    Me ha gustado mucho la escena que has relatado entre Max y Sun, ha sido por un instante casi mágica. Al pobre de Max le va costar lo suyo cambiar a Sun, pero seguro que valdrá la pena. Y tal y como dice Athenea, la frase que has puesto (debe ser por mi mente tan sucia xD)ha sido muy ejem, ejem... xD Pero quitando eso interpretación guarra, creo que ha sido una perfecta muestra de lo que se está cociendo entre los dos tórtolos. xD ¡Joo que bonito! :)

    Me ha encantado de verdad. :D

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  7. No sé por qué me he enterado un día tarde de que habías subido un relato nuevo DDDDDDDDD:
    En fin, he empezado a leer con los nervios a flor de piel y el texto no me ha defraudado ^^ En serio, cada día me gusta más Max, y eso que yo al principio era del Team Héctor xD
    Pero bueno, es que Sun y Max son muy aslfjakfjs (L) y es imposible quererles (:

    Un beso enorme y a ver cuándo subes algo más ^^ ¡Ah, y Feliz Año!!

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  8. ¡MADRE MÍA!
    Que guay, es genial que tengan estos momentos juntos y solos, y es mas genial todavía que hayan echado a la z***a de Paula.
    Esperaré ansiosamente el siguiente relato.

    Muchos besos

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  9. Hola cielito, un gustazo volver a leer sobre tus personajes estrella =d Se les echaba de menos XDD Bueno, queda claro que Max tiene un interes en Sunny, que sea amor u mera depravación ya es otro tema pero que le gusta y se la tiraría ha quedado clarísimo XDD Y menuda frase, me la suelta un profesor sexy-sexy de en etapa adolescente y me lo como XDD Sobre lo de el tacto a mi tampoco me gustaba que me tocaran, es más en el insti una amiga cuando llegaba siemprwe nos plantaba los típicos dos besos en las mejillas y a mi eso me sabía super raro, en plan mayor XDD Me ha gustado mucho y espero que aunque sea poquto a poquito la historia vaya avanzo y en un tiempo poder leerla entera, aunque la dividas en varfias partes, al menos terminar la primera =D después tómate unas vacaciones y tal que te vendrán bien entre escribir y la uni XDd Un ebsote enorme cielito!! Y me ha gustado de nuevo leer sobre ellos, qué ganas de seguir haciendolo XD

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