Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2016

El premio.

La encontró en la habitación, sentada en la camilla con las piernas flexionadas y los tobillos cruzados. El pelo oscuro le caía por los hombros igual que una cascada de tirabuzones, dotándola de un aspecto salvaje que nada tenía que ver con la realidad. Inspiró hondo; sabía perfectamente que había entrado en la habitación, pero decidió —una vez más— ignorarle. El libro que la tenía absorta le llamaba mucho más la atención que él. O eso intentaba que creyese. Sonrió al descubrir los restos de la cena en la bandeja que había en la mesilla auxiliar. Por primera vez se terminó los platos, así que cierta sensación de orgullo le acarició el corazón. Avanzó por el pasillo hasta que llegó junto la butaca, pegada a la pared izquierda del dormitorio. Cuando se sentó, estudió a la joven mientras fingía leer. —Te he traído un premio, Coral —su voz rasgada fue amable, casi dulce. La chica parpadeó y no pudo evitar mirarle de reojo. Aquel detalle hizo que su sonrisa se ensanchara. Su paciente permanecía …